Líderes de fe se reúnen en la Oficina Oval para interceder por el presidente Trump ante crisis global

Un destacado grupo de líderes de fe tuvo el privilegio de acceder a la Oficina Oval de la Casa Blanca para orar por el presidente Trump en un momento de trascendental responsabilidad para la seguridad global.
La reunión fue coordinada por la pastora Paula White-Cain y Jennifer Korn, de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, con el propósito de buscar la dirección de Dios sobre el liderazgo del país.
[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]
Este acto de intercesión cobró una relevancia especial debido al contexto geopolítico actual. Mientras el presidente ejerce sus funciones como Comandante en Jefe durante la "Operación Furia Épica", dirigida contra la infraestructura del régimen iraní, los líderes cristianos enfatizaron la necesidad de depender de la soberanía de Dios.
En una declaración publicada el viernes en X, el pastor Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC), anunció que "ayer tuve el privilegio de unirme a un grupo de líderes religiosos en el Despacho Oval para rezar con y por el presidente de los Estados Unidos en un momento de gran responsabilidad para nuestra nación y el mundo".
"La reunión fue facilitada por la pastora Paula White-Cain y Jennifer Korn, de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, y reunió a varios líderes religiosos para interceder por el presidente, nuestra nación y las decisiones que debe tomar", añadió. "Oramos por sabiduría, protección y la guía de Dios mientras lidera en un momento trascendental para los asuntos mundiales".
Durante el encuentro, se elevaron peticiones específicas por el personal militar y por la paz a través de la fortaleza. Para la audiencia cristiana, este evento refuerza el mandato bíblico de 1 Timoteo 2:1-2, que insta a orar por los que están en autoridad.
El reporte destaca que "momentos como este sirven como un poderoso recordatorio de que la fe todavía tiene un lugar en las salas más altas de liderazgo". El compromiso de la comunidad evangélica con la oración sigue siendo un pilar fundamental para el bienestar y la estabilidad de las naciones en tiempos de incertidumbre.